El mercado de CPUs para centros de datos atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Según un informe reciente de KeyBanc, tanto AMD como Intel habrían vendido prácticamente todo su inventario de procesadores para servidores para lo que resta de año, una situación que estaría llevando a ambas compañías a plantearse subidas de precio de hasta un 15%.
El detonante principal es la demanda masiva por parte de los hyperscalers, que se encuentran inmersos en un nuevo ciclo de actualización de infraestructura. Estos grandes operadores de centros de datos están reemplazando arquitecturas antiguas por CPUs más recientes, optimizadas para cargas modernas de IA, virtualización y servicios en la nube.
Un ciclo de renovación que dispara la demanda
De acuerdo con las estimaciones del sector, los hyperscalers están priorizando la integración de nuevas generaciones de CPUs dentro de sus racks existentes, lo que ha provocado un aumento sostenido de la demanda durante varios trimestres consecutivos. Este movimiento no solo ha vaciado inventarios, sino que también ha colocado a los fabricantes en una posición favorable para ajustar precios sin frenar pedidos.
En concreto, se espera que los envíos de CPUs para servidores crezcan hasta un 25% interanual, una cifra que subraya el potencial de crecimiento del segmento de centros de datos (DC) para ambos gigantes del silicio.
EPYC Turin y Xeon Granite Rapids, en el centro del interés
Buena parte de esta demanda se concentra en plataformas de última generación como los AMD EPYC de 5ª generación “Turin” y los Intel Xeon Granite Rapids. Estas arquitecturas ofrecen mejor rendimiento por vatio, mayores recuentos de núcleos y un diseño más adaptado a cargas intensivas de IA y servicios cloud a gran escala.
En el caso de AMD, el empuje de EPYC ha sido especialmente notable. Durante este año, la compañía ha consolidado su dominio en el mercado de servidores, impulsada por el fuerte interés de los hyperscalers en sus soluciones, que combinan alto rendimiento, eficiencia energética y escalabilidad.
Subidas de precio como respuesta al desequilibrio oferta-demanda
Con la oferta prácticamente comprometida y la demanda aún al alza, AMD e Intel estarían valorando incrementos de precio de hasta un 15% en CPUs para servidores. El objetivo no sería solo mejorar márgenes, sino también gestionar el suministro y priorizar a los clientes estratégicos en un contexto de recursos limitados.
Desde el punto de vista de los analistas, el escenario es especialmente favorable para los fabricantes, ya que los hyperscalers difícilmente pueden retrasar sus planes de expansión, incluso con precios más elevados.
Intel ve una oportunidad clave en CPUs frente a aceleradores de IA
Para Intel, el segmento de servidores cobra una relevancia especial. Con su negocio de aceleradores de IA avanzando más lentamente de lo esperado, la compañía podría incrementar su exposición a los hyperscalers apoyándose en su catálogo de Xeon. Este movimiento permitiría compensar otras áreas menos dinámicas de su negocio.
Mientras tanto, AMD ya mira más allá. La hoja de ruta de la compañía incluye los EPYC Venice fabricados en 2 nm, previstos para la segunda mitad de 2026, una generación que se perfila como altamente disruptiva dentro del sector de CPU para centros de datos.
Un mercado que seguirá tensionado
Todo apunta a que el mercado de CPUs para servidores seguirá bajo presión en los próximos trimestres. Con hyperscalers acelerando despliegues, inventarios ajustados y nuevas arquitecturas en camino, las subidas de precio parecen cada vez más probables.
En este contexto, el segmento de centros de datos se consolida como uno de los principales motores de ingresos tanto para AMD como para Intel, en un año marcado por la fiebre de la IA y la necesidad de infraestructura cada vez más potente.
Vía: Wccftech


















