NVIDIA Vera Rubin podría absorber una parte crítica de la producción mundial de NAND

NVIDIA Vera Rubin podría absorber una parte crítica de la producción mundial de NAND

La infraestructura de IA de próxima generación empieza a mostrar tensiones que van más allá del silicio de GPU o la memoria HBM. Según un análisis reciente, los futuros sistemas Vera Rubin de NVIDIA podrían convertirse en uno de los mayores consumidores de almacenamiento NAND del planeta, hasta el punto de alterar el equilibrio global de oferta y demanda en los próximos años.

El problema no es puntual ni anecdótico. La evolución hacia entornos de IA agentiva, con modelos cada vez más complejos y persistentes, está disparando la necesidad de almacenar grandes volúmenes de contexto temporal, un cuello de botella que NVIDIA ya ha decidido abordar con una arquitectura de almacenamiento dedicada.

El KV Cache, el nuevo cuello de botella de la IA

En los entornos de IA agentiva, el procesamiento de consultas genera enormes volúmenes de datos temporales conocidos como KV Cache, esenciales para mantener el contexto y la coherencia de los modelos. Hasta ahora, esta información se almacenaba principalmente en HBM, pero la escala creciente de los clústeres de IA hace inviable seguir dependiendo únicamente de memoria integrada en la GPU.

Con este escenario de fondo, durante CES 2026, NVIDIA anunció que sus DPUs BlueField-4 se conectarían a una nueva solución denominada Inference Memory Context Storage (ICMS). Este sistema traslada gran parte del almacenamiento de contexto a un pool masivo de NAND, liberando presión sobre la HBM y permitiendo escalar los sistemas de inferencia.

Cifras que anticipan un shock de NAND

Según estimaciones de Citi, un solo sistema Vera Rubin podría integrar aproximadamente 16 TB de NAND por GPU dentro de un rack. En una configuración NVL72, esto se traduce en 1.152 TB de almacenamiento NAND por sistema.

El dato se vuelve crítico al proyectar volúmenes. Citi calcula que los envíos de sistemas Vera Rubin podrían alcanzar 100.000 unidades en 2027, lo que elevaría la demanda atribuible únicamente a NVIDIA hasta 115,2 millones de TB de NAND. Esa cifra representaría alrededor del 9,3% de la demanda mundial total de NAND prevista para los próximos años.

En otras palabras, un solo proveedor de IA podría absorber casi una décima parte del mercado global de NAND, un escenario que la industria no habría incorporado todavía en sus previsiones de capacidad.

Un contexto ya tensado para el almacenamiento

Este posible shock llega en un momento especialmente delicado. El sector de NAND ya se encuentra bajo presión por varios factores simultáneos: la expansión masiva de centros de datos, el auge de la inferenciación a gran escala y la creciente demanda de almacenamiento de alta densidad para cargas de trabajo de IA.

La introducción de ICMS como componente clave de los racks de inferencia refuerza aún más esta tendencia. NVIDIA ha dejado claro que la IA agentiva será uno de los pilares de la próxima generación de aplicaciones, y eso implica reservas de KV Cache cada vez mayores, persistentes y de baja latencia, un perfil perfecto para soluciones basadas en SSD NAND.

Riesgo de repetir el escenario de la DRAM

Las comparaciones con la crisis de DRAM no son casuales. Si la industria de NAND no logra escalar producción al mismo ritmo que la demanda impulsada por la IA, el mercado podría enfrentarse a subidas de precios sostenidas, restricciones de suministro y una priorización clara hacia clientes de centros de datos.

Para el consumidor general, el impacto podría ser directo. Un desvío masivo de NAND hacia sistemas de IA de alto valor podría traducirse en SSD más caros, menor disponibilidad de unidades de gran capacidad y una presión adicional sobre el coste de los PC y servidores convencionales.

Un cambio estructural en el mercado de almacenamiento

Más allá de cifras concretas, lo que deja claro el caso de Vera Rubin es que el almacenamiento se ha convertido en un recurso estratégico dentro de la IA, al mismo nivel que la computación o la memoria de alto ancho de banda. Si NVIDIA y otros actores siguen este camino, la NAND dejará de ser un componente relativamente abundante para convertirse en un activo crítico y disputado.

Con la IA avanzando sin señales de desaceleración, todo apunta a que el mercado de SSD está a las puertas de una transformación profunda, en la que la capacidad productiva, la asignación de recursos y los precios estarán cada vez más condicionados por las necesidades de la computación inteligente a gran escala.

Vía: Wccftech

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