La compañía Innosilicon ha comenzado, según varias fuentes del sector, el envío inicial de sus primeros módulos LPDDR6, marcando un punto de inflexión en la adopción temprana de esta nueva generación de memoria de bajo consumo. La clave está en su velocidad de 14,4 Gbps por pin, una cifra que no solo iguala el límite teórico definido por el estándar, sino que además supera con claridad las primeras implementaciones rivales que ya se habían mostrado al mercado.
Este movimiento sitúa a Innosilicon en una posición poco habitual dentro del sector de memorias móviles, tradicionalmente dominado por los grandes fabricantes. Frente a los 10,7 Gbps anunciados por Samsung en sus primeras soluciones LPDDR6, la propuesta de Innosilicon ofrece un salto de rendimiento inmediato que refuerza su atractivo como proveedor de IP para SoCs de próxima generación, especialmente en plataformas donde ancho de banda y eficiencia energética son factores críticos.
Un salto técnico frente a LPDDR5X
Desde el punto de vista técnico, LPDDR6 introduce cambios estructurales relevantes frente a LPDDR5X. Innosilicon destaca un incremento de 1,5x en la capacidad de velocidad de E/S, pasando de los 9,6 Gbps de su IP LPDDR5X anterior a los 14,4 Gbps actuales. A ello se suma un cambio clave en la arquitectura de entrada y salida, con 12 bits por byte de E/S frente a los 8 bits anteriores, lo que tiene un impacto directo en el ancho de banda efectivo.
Este rediseño permite que un canal LPDDR6 de 24 bits ofrezca el doble de ancho de banda que un canal LPDDR5X de 16 bits, manteniendo un enfoque claro en la optimización energética. El resultado es una solución especialmente atractiva para SoCs móviles, aceleradores de IA y plataformas de ultrabajo consumo, donde cada vatio cuenta tanto como el rendimiento bruto.
Producción colaborativa y ecosistema industrial
Para asegurar la viabilidad comercial de su propuesta, Innosilicon habría preparado fabricación colaborativa con socios de primer nivel como TSMC y la propia Samsung. El objetivo es garantizar capacidad suficiente de producción de IP LPDDR6 desde una fase temprana del ciclo de vida del estándar, algo que históricamente ha sido un cuello de botella en nuevas generaciones de memoria.
Este enfoque contrasta con la estrategia más conservadora de otros actores del mercado. Firmas como SK Hynix o Micron ya están presentando sus soluciones LPDDR6 a clientes, pero sin una disponibilidad temprana significativa, priorizando validaciones internas y control de costes antes de escalar envíos.
JEDEC, eficiencia y decisiones de mercado
El estándar definido por JEDEC fija 14,4 Gbps por pin como velocidad máxima para LPDDR6, un objetivo que Innosilicon ha perseguido desde el inicio. Samsung, por su parte, ha optado por un planteamiento distinto, desarrollando LPDDR6 a 10,7 Gbps en nodo de 12 nm, una cifra que iguala el techo de sus anteriores soluciones LPDDR5X, pero con una mejora de eficiencia energética del 21% como principal argumento.
A corto plazo, la elección de los clientes dependerá de prioridades muy concretas: máximo ancho de banda frente a eficiencia energética o disponibilidad temprana frente a madurez del proceso. En ese equilibrio, el envío real de módulos funcionales puede convertirse en el factor decisivo que marque quién lidera la primera oleada de LPDDR6 comercial.
Vía: TechPowerUp


















