Samsung podría estar a punto de dar un paso histórico en el sector de SoC móviles con el Exynos 2600, un chip que apunta a convertirse en el primer procesador de 2 nm del mercado. Todo indica que este SoC debutará en los Galaxy S26 y Galaxy S26 Plus destinados a Corea del Sur, pero nuevas pistas sugieren que Europa también podría recibirlo, algo que hasta ahora no estaba nada claro.
Durante meses, el debate ha estado marcado por el escepticismo, especialmente entre los usuarios más orientados al gaming, debido al historial térmico de Exynos. No obstante, Samsung insiste en que esta generación pone el foco en la eficiencia energética y el control del calor, apoyándose en soluciones como un bloqueador térmico integrado directamente en el chip.
El Galaxy S26 europeo aparece en Geekbench
Los primeros dispositivos de prueba del Exynos 2600 ya habían dejado rastro en Geekbench, adelantando un salto notable en rendimiento de CPU. Ahora, un nuevo registro refuerza la idea de su llegada a Europa. Un smartphone identificado como SM-S942B ha aparecido en la base de datos del benchmark, un código de modelo que corresponde al Galaxy S26 internacional.
Las especificaciones no dejan demasiado margen a la duda. El terminal incorpora un SoC de 10 núcleos junto a la GPU Xclipse 960, una combinación que identifica claramente al Exynos 2600. Este detalle supone una señal muy clara de que Samsung podría apostar por su propio silicio también en el mercado europeo, rompiendo con la estrategia de alternar Exynos y Snapdragon según la región.
Comparativa gráfica frente al Snapdragon 8 Elite Gen 5
En esta ocasión, el foco no está en la CPU, sino en el rendimiento gráfico. Las pruebas filtradas corresponden a benchmarks Vulkan y OpenCL, donde la Xclipse 960, basada en arquitectura de AMD, se enfrenta indirectamente a la Adreno 840 del Snapdragon 8 Elite Gen 5, presente en dispositivos como el OnePlus 15.
En unidades tempranas, la GPU de Samsung ya logra cifras muy competitivas. En Vulkan, la Xclipse 960 alcanza aproximadamente el 88% del rendimiento de la Adreno 840, mientras que en OpenCL se queda justo por debajo del 80%. Aunque no es una comparación totalmente justa, ya que el Galaxy S26 aún no cuenta con optimizaciones de software finales, los datos reflejan un progreso notable respecto a generaciones anteriores.
Optimización pendiente y margen de mejora
Conviene subrayar que estos resultados proceden de hardware preliminar, por lo que Samsung todavía dispone de margen para mejorar el rendimiento mediante drivers gráficos y ajustes a nivel de sistema. Históricamente, los modelos finales suelen ofrecer mejoras apreciables frente a los primeros benchmarks filtrados, especialmente en el apartado gráfico.
Si este patrón se repite, el Exynos 2600 podría recortar aún más la distancia frente a Qualcomm, situándose como una alternativa sólida incluso para usuarios exigentes. Para Samsung, lograr un Exynos competitivo en GPU sería un hito clave, tanto a nivel tecnológico como estratégico.
A la espera de confirmación oficial, todo apunta a que el Galaxy S26 europeo podría marcar el regreso de Exynos a la gama alta sin complejos. Y si los avances en 2 nm, eficiencia térmica y rendimiento gráfico se consolidan, el Exynos 2600 podría convertirse en uno de los chips más importantes de la historia reciente de Samsung.
Vía: NotebookCheck






















