Intel continúa generando incertidumbre en torno a la Arc B770, una tarjeta gráfica de la que se habla desde hace meses pero que sigue sin materializarse en el mercado. A pesar de la sucesión constante de filtraciones y referencias indirectas, la compañía ha evitado cuidadosamente confirmar cualquier plan concreto, incluso durante eventos clave como CES, donde el modelo brilló por su ausencia.
La situación resulta cada vez más llamativa, especialmente ahora que nuevas evidencias técnicas refuerzan la existencia del chip BMG-G31, lo que vuelve a poner sobre la mesa la pregunta clave: ¿por qué Intel no lanza la Arc B770 si el silicio parece listo?
El firmware BMG-G31 reaparece en los drivers de Intel
La última pista llega desde un paquete de controladores de Intel, donde se ha localizado una referencia directa al BMG-G31 dentro del firmware. El hallazgo fue detectado por un usuario de Reddit y difundido por Haze2K1, apuntando a un soporte preliminar para una GPU discreta de consumo basada en este silicio.
No es la primera vez que BMG-G31 aparece en herramientas oficiales. Intel ya añadió compatibilidad para este chip en VTune Profiler, e incluso llegó a mencionarlo brevemente en redes sociales oficiales, aunque esas referencias fueron retiradas posteriormente. Este patrón refuerza la idea de que el desarrollo existe, pero que la comunicación está siendo deliberadamente contenida.
Una GPU confirmada por filtraciones, pero sin hoja de ruta
Según filtraciones anteriores, el BMG-G31 estaría destinado tanto a modelos de consumo como a variantes profesionales, lo que encajaría perfectamente con la Arc B770 como propuesta para el segmento de gama media. Sin embargo, Intel no solo evita anunciar fechas, sino que directamente elude cualquier pregunta pública relacionada con esta GPU.
Este silencio contrasta con el hecho de que Battlemage ya lleva un año en el mercado, pero únicamente con dos tarjetas gráficas para jugadores, la Arc B570 y la Arc B580, ambas claramente posicionadas por debajo del segmento medio más competitivo.
Arc B770, una oportunidad aún sin aprovechar
La Arc B770 podría cubrir un hueco evidente dentro del catálogo de Intel. Las informaciones conocidas apuntan a un chip más potente y, sobre todo, a una configuración de 16 GB de VRAM, una cifra especialmente atractiva para gaming moderno, resoluciones altas y títulos exigentes en memoria.
Frente a rivales consolidados del sector de GPU, la ausencia de una opción Battlemage de gama media real limita seriamente la presencia de Intel entre los jugadores. La pregunta ya no es si la Arc B770 existe, porque las evidencias técnicas son claras, sino si Intel confía lo suficiente en el producto como para lanzarlo.
Por ahora, el BMG-G31 sigue apareciendo en el software, pero no en las tiendas. Y mientras Intel guarda silencio, la Arc B770 se mantiene como una de las tarjetas gráficas más mencionadas… precisamente por no estar disponible.
Vía: Wccftech


















