NVIDIA enfría las expectativas sobre las RTX 50 Super por escasez de memoria y foco en IA

NVIDIA enfría las expectativas sobre las RTX 50 Super por escasez de memoria y foco en IA

NVIDIA dejó un sabor agridulce entre los jugadores tras su paso por el CES 2026, al no anunciar ninguna tarjeta gráfica nueva para el mercado gaming. Lejos de aclarar el panorama, un nuevo rumor apunta a que la situación podría prolongarse más de lo esperado. Según información procedente de Board Channels y recogida por medios especializados, la compañía habría advertido a sus socios de que no esperen la serie RTX 50 Super en el corto plazo.

Este escenario contrasta con las primeras informaciones que situaban las RTX 50 Super como una actualización intermedia dentro de la generación Blackwell, con mejoras en frecuencias y memoria. Sin embargo, la ausencia de anuncios oficiales y el silencio de la marca durante la feria han alimentado la sensación de que NVIDIA está reajustando sus prioridades.

Un calendario cada vez más difuso para las RTX 50 Super

Los primeros rumores situaban modelos como la RTX 5070 Super, RTX 5070 Super Ti y RTX 5080 Super en el primer trimestre de 2026. Posteriormente, ese calendario se desplazó a una ventana más avanzada del año, generando dudas sobre la viabilidad real de esta actualización.

Tras el CES, donde Jensen Huang evitó cualquier referencia a nuevas GPUs de consumo, muchos seguidores asumieron que el lanzamiento temprano quedaba descartado. Ahora, las nuevas informaciones sugieren que la serie RTX 50 Super podría retrasarse indefinidamente, o incluso no llegar a materializarse nunca.

La escasez de memoria y el problema de la VRAM

Uno de los factores clave detrás de este parón sería la escasez de memoria gráfica. La serie RTX 50 Super estaba pensada para incorporar más VRAM, apoyándose en módulos GDDR7 de 3 GB, una configuración que incrementaría la presión sobre una cadena de suministro ya tensionada.

La demanda de DRAM sigue disparada por el auge de la IA, y destinar chips de mayor capacidad a tarjetas gráficas de consumo podría no resultar prioritario para NVIDIA en este momento. Este contexto complica cualquier intento de lanzar una gama Super con mejoras reales frente a los modelos existentes.

La IA como prioridad estratégica de NVIDIA

A este problema se suma la creciente orientación de la compañía hacia el mercado profesional. Los centros de datos de IA demandan los mismos dies Blackwell que se utilizan en GPUs de consumo, pero con márgenes mucho más elevados. En este escenario, NVIDIA estaría priorizando tarjetas como la RTX 6000 Pro Blackwell Server Edition, claramente enfocadas a entornos empresariales y de IA.

La estrategia se refuerza con la hoja de ruta futura de la compañía, que pasa por ampliar su presencia en el sector de la inteligencia artificial tras la introducción de la plataforma Vera Rubin. Este giro deja al mercado gaming en un segundo plano, al menos a corto plazo.

AMD, RDNA 5 y la ausencia de presión competitiva

Otro elemento que juega a favor de NVIDIA es la falta de presión inmediata por parte de AMD. Las GPUs basadas en RDNA 5 no se esperarían hasta, como mínimo, mediados de 2027, coincidiendo aproximadamente con el lanzamiento de la PS6. Esta ausencia de competencia directa reduce el incentivo para acelerar nuevos lanzamientos en el sector gaming.

Según los rumores más recientes, las GPUs actuales de NVIDIA podrían mantenerse en el mercado hasta la llegada de la serie RTX 60 en 2027, dejando en el aire el futuro de las RTX 50 Super. Aun así, la persistente escasez de memoria y las subidas de precio ya detectadas en algunos distribuidores europeos podrían complicar incluso este escenario.

Por ahora, el mensaje implícito parece claro: mientras la IA siga siendo el principal motor de ingresos, los jugadores tendrán que armarse de paciencia y asumir que NVIDIA no tiene prisa por renovar su oferta gaming.

Vía: NotebookCheck

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