Sapphire muestra una placa base industrial con Ryzen AI Embedded y FPGA dedicada para visión artificial y robótica

Sapphire muestra una placa base industrial con Ryzen AI Embedded y FPGA dedicada para visión artificial y robótica

Durante CES 2026, Sapphire ha enseñado una propuesta poco habitual dentro del hardware embebido: la EDGE+ VPR-7P132, una placa base compacta que combina una APU Ryzen AI Embedded P132 con un acelerador FPGA dedicado. El objetivo no es crear un PC convencional, sino cubrir escenarios industriales donde se exige procesamiento determinista, baja latencia y funcionamiento continuo.

Ryzen AI Embedded P132: CPU, GPU y NPU en un solo silicio

La placa se articula en torno al AMD Ryzen AI Embedded P132, una APU con 6 núcleos Zen 5 y 12 hilos, capaz de alcanzar frecuencias de hasta 4,5 GHz. El consumo es configurable entre 15W y 54W, lo que permite ajustar el sistema a distintos perfiles térmicos y de potencia según el entorno.

En el mismo silicio se integran una iGPU RDNA 3.5 y una NPU XDNA 2, pensadas para procesamiento gráfico ligero y IA local, evitando dependencias de aceleradores externos en tareas como inferencia o análisis en tiempo real.

Sapphire muestra una placa base industrial con Ryzen AI Embedded y FPGA dedicada para visión artificial y robótica

Un añadido poco común: FPGA Versal AI Edge

El elemento más diferencial de esta placa es la inclusión de un AMD Versal AI Edge Gen 2, un FPGA orientado a procesamiento de señales y flujos de datos personalizados. Este componente permite crear caminos de datos a medida y manejar señales externas con latencias muy bajas, algo crítico en visión artificial, fusión de sensores o control robótico.

La combinación de CPU, GPU, NPU y FPGA en una misma placa apunta a sistemas donde no basta con potencia bruta, sino que se necesita respuesta predecible y control fino del procesamiento.

Conectividad pensada para sistemas industriales

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Pese a su formato compacto de 170 mm, la EDGE+ VPR-7P132 integra una conectividad poco habitual en este tamaño: doble 10GbE, PCIe Gen 4, USB4 y hasta cinco salidas de vídeo. Además, puede ampliarse mediante una placa de E/S opcional que añade soporte para hasta 12 cámaras GMSL2 y doble CAN-FD, orientado a vehículos y maquinaria industrial.

Este enfoque deja claro que no se trata de una placa para entornos de oficina, sino para sistemas empotrados complejos.

Software y operación continua

En el apartado de software, Sapphire confirma compatibilidad con Ubuntu, QNX, VxWorks y Yocto Linux, tanto en la APU como en el FPGA. El diseño está preparado para rangos de temperatura extendidos, un requisito habitual en entornos industriales donde el hardware debe operar 24/7 sin intervención.

Sapphire muestra una placa base industrial con Ryzen AI Embedded y FPGA dedicada para visión artificial y robótica

Aplicaciones objetivo

Sapphire sitúa esta plataforma en ámbitos como controladores robóticos, sistemas de inspección por visión, cámaras inteligentes con fusión de sensores y aplicaciones de vehículos autónomos. En todos ellos, la clave no es solo el rendimiento, sino la consistencia temporal y la fiabilidad en un formato reducido.

Una plataforma especializada, no generalista

La EDGE+ VPR-7P132 no busca competir con placas base de uso general. Es una solución altamente especializada, pensada para desarrolladores y fabricantes que necesitan IA local, procesamiento de señales y conectividad industrial en un único sistema compacto. Su atractivo real dependerá del ecosistema de software y de cómo se integre en proyectos finales, pero el planteamiento técnico es, cuanto menos, poco común dentro del hardware embebido actual.

Vía: TechPowerUp

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