La compañía Intel parece estar preparando el terreno para ampliar su catálogo de tarjetas gráficas dedicadas. Una reciente aparición de la Arc B770 en un repositorio oficial de GitHub ha reavivado las expectativas sobre la llegada de una GPU Battlemage de mayor tamaño, algo que la comunidad lleva tiempo esperando dentro de la familia Arc B-Series.
La información fue detectada por el filtrador @Haze2K1 y muestra a la Arc B770 listada junto a otros modelos conocidos como Arc B580, Arc A770 y Arc A750. Esta inclusión refuerza la idea de que Intel estaría ultimando el lanzamiento de una nueva tarjeta gráfica de gama media-alta, destinada a sustituir a la Arc A770 como nuevo modelo insignia dentro de su oferta para gaming.
Battlemage BMG-G31: el gran chip que esperan los jugadores
Según las filtraciones actuales, la Arc B770 estaría basada en la GPU Battlemage BMG-G31, conocida internamente como Big Battlemage. Este silicio supondría un salto claro frente a la BMG-G21 utilizada en la Arc B580, y cubriría el hueco que Intel ha dejado en el segmento más alto de su gama dedicada durante el último año.
Las informaciones apuntan a que el silicio de GPU BMG-G31 podría dar lugar a cuatro SKUs distintos, algo que encaja con los identificadores de dispositivo detectados. A nivel técnico, se espera una configuración de hasta 32 Xe2 cores, acompañados de 16 GB de memoria GDDR6, una combinación que situaría a la Arc B770 como una evolución directa y tangible respecto a la Arc A770.
Rendimiento esperado y posicionamiento en el mercado
Si los datos se confirman, la Arc B770 llegaría con un bus de memoria de 256 bits, ancho de banda elevado y un TDP de 300W, lo que indica que Intel no pretende limitarse a un producto conservador. El objetivo sería competir de tú a tú en el segmento de los 300$ a 400$, un rango especialmente disputado.
En ese escenario, la Arc B770 tendría como rivales directos a las tarjetas gráficas NVIDIA RTX 5060 y AMD RX 9060, dos modelos clave dentro del mercado mainstream avanzado. De cumplirse estas previsiones, Intel podría volver a ser una opción real para jugadores que buscan 16 GB de VRAM sin saltar a precios más elevados.
Un lanzamiento marcado por cambios internos y contexto industrial
El posible estreno de la Arc B770 se produciría en un momento peculiar para Intel. Aunque Battlemage sigue siendo la arquitectura utilizada en sus GPUs dedicadas, la compañía ya ha dado el salto a Xe3 en el terreno de las iGPUs, manteniendo la denominación Arc Battlemage. Esto convierte al BMG-G31 en un producto de transición dentro de la estrategia gráfica de Intel.
Además, no todas las ambiciones iniciales de Battlemage llegaron a materializarse. Parte de la hoja de ruta original fue cancelada, y el lanzamiento de una GPU como la Arc B770 llegaría en un contexto complicado, marcado por la escasez de DRAM y la incertidumbre en los calendarios de varios fabricantes. Aun así, si Intel decide presentar esta tarjeta en CES 2026, se cumpliría aproximadamente un año desde la llegada de la Arc B570, reforzando la lógica del calendario.
En conjunto, la aparición de la Intel Arc B770 en un repositorio oficial no confirma su lanzamiento inmediato, pero sí aporta una señal clara de que Intel no ha abandonado el mercado de GPUs dedicadas para gaming. Si el BMG-G31 llega finalmente al mercado con las especificaciones esperadas y un precio competitivo, podría convertirse en el movimiento más relevante de Intel en gráficas discretas desde la Arc A770.
Vía: Wccftech


















