El segmento de single-board computers da un salto importante hacia la IA local con la llegada de la nueva Orange Pi AI Station, un sistema que el fabricante define como mini PC, pero que en la práctica se comporta como un SBC avanzado pensado para proyectos personalizados y despliegues especializados.
No se trata de un equipo listo para usar nada más sacarlo de la caja. La AI Station se posiciona claramente en el ámbito DIY, como plataforma base para desarrolladores, integradores y entornos industriales que requieren aceleración de IA en el propio dispositivo, sin depender de la nube.
SoC Huawei Ascend 310 con NPU dedicada
El corazón del sistema es el Huawei Ascend 310, un SoC orientado específicamente a cargas de inferencia. Este chip integra una NPU con 10 núcleos de IA, acompañada por 16 núcleos de CPU con una frecuencia de 1,9 GHz y 8 núcleos vectoriales para procesamiento paralelo.
Orange Pi anuncia un rendimiento de 176 TOPS, una cifra muy elevada para un dispositivo de este formato. Este nivel de potencia sitúa a la AI Station como una plataforma pensada para aplicaciones intensivas en IA, como análisis de imagen en tiempo real, monitorización de multitudes, detección de riesgos o sistemas de automatización inteligente ejecutados de forma local.
Memoria abundante y opciones de almacenamiento flexibles
Uno de los puntos más diferenciales del nuevo SBC es su configuración de memoria. Dependiendo de la variante, la RAM LPDDR4X puede alcanzar 48 GB o 96 GB, una capacidad poco habitual incluso en mini PCs tradicionales.
En cuanto al almacenamiento, la placa admite:
- Hasta 256 GB de eMMC
- Tarjetas SD
- SSD vía PCIe
Esta combinación permite adaptar el sistema tanto a entornos de prototipado como a despliegues más estables con mayores necesidades de capacidad y velocidad de acceso a datos.
Conectividad y expansión orientadas a proyectos
La Orange Pi AI Station llega bien equipada en el apartado de conectividad. Incluye dos puertos Ethernet Gigabit, Wi-Fi integrado y soporte para ventilación activa, algo clave teniendo en cuenta el consumo y la carga sostenida de la NPU en escenarios de IA.
Además, incorpora un conector GPIO de 40 pines, lo que abre la puerta a controlar motores, sensores, alarmas u otros elementos externos. Este enfoque refuerza su orientación hacia robótica, automatización industrial y proyectos embebidos avanzados.
Sistema operativo y salida de vídeo
A nivel de software, la placa utiliza openEuler 22.03, una distribución Linux enfocada a entornos empresariales y embebidos, especialmente extendida en el ecosistema chino.
La salida de vídeo se realiza mediante HDMI, con soporte para Full HD a 60 fps, suficiente para tareas de monitorización, interfaces gráficas básicas o paneles de control, aunque claramente secundaria frente a su vocación como nodo de computación IA.
Sin precio ni fecha, pero con un objetivo claro
Por ahora, Orange Pi no ha facilitado precio ni disponibilidad, aunque por el posicionamiento y las especificaciones, todo apunta a un producto dirigido a un nicho profesional y entusiasta, más que al usuario doméstico.
En conjunto, la Orange Pi AI Station se presenta como una plataforma muy potente para IA local, combinando alto rendimiento, gran capacidad de memoria y flexibilidad de expansión, ideal para quienes buscan desarrollar soluciones de IA embebida sin recurrir a servidores externos.
Vía: NotebookCheck




















