Lenovo ha lanzado en China una nueva configuración del Yoga Mini i Gen 11 con 64 GB de RAM, duplicando el máximo disponible inicialmente. El mini PC mantiene el Core Ultra X7 358H con gráficos Intel Arc B390, pero ahora apunta mejor a tareas locales más pesadas y cargas de IA en escritorio compacto.
El equipo se presentó en el CES 2026 con procesadores Intel Panther Lake y opciones de hasta 32 GB de RAM. Esta variante superior añade SSD PCIe 4.0 de 1 TB y llega con un precio de lanzamiento de 17.999 yuanes (~2.322€), una cifra claramente premium para un mini PC.
64 GB de RAM para reforzar el uso local de IA
La gran novedad está en la memoria. Pasar de 32 GB a 64 GB de RAM cambia bastante el perfil del Yoga Mini i Gen 11, porque permite trabajar con modelos locales más grandes, multitarea pesada y cargas profesionales más exigentes sin depender tanto de la nube.
No convierte al equipo en una estación de IA dedicada, pero sí le da más margen para inferencia local ligera, herramientas creativas, desarrollo, máquinas virtuales o flujos con muchas aplicaciones abiertas. En un mini PC de este tamaño, esa capacidad aporta una ventaja clara frente a configuraciones más limitadas.
El precio, eso sí, coloca esta versión en un terreno muy selectivo. Los 17.999 yuanes (~2.322€) la alejan del mini PC económico y la acercan a equipos compactos premium. Lenovo parece vender aquí máxima memoria en mínimo volumen, no una opción pensada para todos los bolsillos.
Core Ultra X7 358H y Arc B390 dentro de 0,65 litros
El procesador elegido sigue siendo el Intel Core Ultra X7 358H, la opción más potente de las dos disponibles en el lanzamiento. Este chip Panther Lake se acompaña de la iGPU Intel Arc B390, una gráfica integrada capaz para multimedia, aceleración ligera y cargas visuales moderadas.
El conjunto resulta interesante porque va dentro de un chasis de solo 0,65 litros y 600 gramos. Esa relación entre tamaño y hardware es uno de los principales atractivos del Yoga Mini i Gen 11, especialmente para escritorios limpios, oficinas, aulas, laboratorios o instalaciones donde importa ahorrar espacio sin renunciar a potencia moderna.
Aun así, el formato impone límites. En cargas sostenidas, el rendimiento dependerá mucho de refrigeración, perfiles de potencia y ruido. Un Core Ultra X7 358H en un volumen tan reducido puede ser muy capaz, pero la experiencia real dependerá de cómo Lenovo gestione temperatura y consumo bajo presión.
SSD PCIe 4.0 de 1 TB como base lógica
La nueva configuración incluye un SSD PCIe 4.0 de 1 TB, una elección coherente para un modelo con 64 GB de RAM. No tendría sentido ofrecer tanta memoria y quedarse corto en almacenamiento, especialmente si el equipo apunta a IA local, desarrollo, edición ligera o uso profesional intensivo.
El SSD de 1 TB permite instalar herramientas pesadas, modelos, bibliotecas, proyectos y entornos de trabajo sin depender desde el primer día de unidades externas. En un mini PC, esa autonomía de almacenamiento ayuda a mantener un escritorio más limpio y una experiencia más autosuficiente.
La elección de PCIe 4.0 también parece razonable. PCIe 5.0 habría sonado más llamativo, pero en un chasis tan pequeño puede generar más calor. PCIe 4.0 ofrece velocidad suficiente y mejor equilibrio térmico, algo importante en un equipo de apenas 0,65 litros.
Conectividad muy completa para su tamaño
Pese a su tamaño, el Yoga Mini i Gen 11 mantiene una dotación de puertos bastante fuerte. Incluye dos Thunderbolt 4, HDMI, USB-A 3.2 Gen 2, USB-C 3.2 Gen 2, USB-C con Power Delivery, jack de 3,5 mm y Ethernet 2.5G.
La presencia de dos Thunderbolt 4 es especialmente útil. Permite conectar monitores, almacenamiento externo rápido, docks o periféricos profesionales con un solo cable. En un mini PC compacto, esa expansión externa compensa bastante las limitaciones físicas del chasis y la falta de espacio interno.
El puerto Ethernet 2.5G también suma valor para uso profesional. Frente a Gigabit Ethernet, ofrece más margen para NAS, redes locales rápidas, copias de seguridad y trabajo con archivos grandes. La conectividad convierte al equipo en una base compacta seria para escritorio avanzado.
La versión global parece poco probable
El detalle menos positivo es que Lenovo todavía no ha actualizado su web PSREF con esta configuración de 64 GB. Eso sugiere que la disponibilidad global podría ser limitada o incluso inexistente, al menos de momento. La nueva variante parece pensada principalmente para el mercado chino y compradores muy concretos.
Esto tiene sentido por precio y posicionamiento. Un mini PC de 17.999 yuanes (~2.322€) con 64 GB de RAM no compite en volumen, sino en nichos donde el tamaño compacto y la memoria importan mucho. Fuera de China, Lenovo tendría que justificar un precio muy alto frente a sobremesas y mini PC rivales.
Si no llega globalmente, la versión de 64 GB quedará como una muestra de hasta dónde puede escalar el Yoga Mini i Gen 11. Aun así, demuestra que Lenovo ve recorrido en mini PC compactos preparados para IA local y cargas de trabajo modernas.
Un mini PC premium para un público muy específico
La lectura final es clara: el Yoga Mini i Gen 11 con 64 GB de RAM no es una actualización menor. Mantiene procesador, chasis y conectividad, pero la memoria adicional cambia su utilidad para quienes necesitan más margen local en un formato extremadamente compacto.
El problema está en el precio. Por unos 2.322€ al cambio, el usuario paga mucho por densidad, diseño y memoria, no solo por rendimiento bruto. En ese rango existen portátiles potentes, sobremesas compactos y mini workstations con más margen térmico, así que Lenovo necesita un caso de uso muy claro.
Para quien quiera un mini PC de 0,65 litros con Core Ultra X7, Arc B390, 64 GB de RAM y conectividad avanzada, esta versión es muy atractiva. Para el resto, probablemente las configuraciones de 32 GB sigan siendo la opción más equilibrada entre precio, tamaño y prestaciones.
Vía: NotebookCheck











